La Ciencia de un Matrimonio Feliz
Aunque los hombres y mujeres no fueron hechos el uno para el otro por naturaleza, cómo podemos intentar llevarnos bien a pesar de nuestras inminentes diferencias genéticas.
Ocultando los defectos
¿Puede el contacto físico/ la convivencia armoniosa ser vital para el bienestar del matrimonio? ¿Es necesario tener un profundo conocimiento el uno al otro para evitar la separación? Recientes estudios sobre el cerebro han demostrado que sí. Si las parejas aún no han llegado a sobrellevar los giros que trae cada etapa del matrimonio, están rumbo a una separación inminente. Pues, el cerebro humano dicta una serie de respuestas naturales durante la etapa de la vida en pareja. ¿Cómo podemos manejar esas etapas que pueden sostener o destruir un matrimonio.
Durante 20 años he estado estudiando cómo el cerebro de las mujeres y el de los hombres afecta al matrimonio, desde la etapa del amor a primera vista a través de este largo viaje que se supone que es de por vida. No obstante, la clave para hacer que una relación sea duradera estriba en entender las diferencias entre el comportamiento del hombre y la mujer como protagonistas de este difícil camino.
Etapa 1: Romance
Cuando dos seres enamorados se juntan, sus cerebros quedan atrapados bajo el “hechizo” de un fuerte apasionamiento, que no necesariamente es permanente. Las feromonas – que son señales químicas que el cerebro envía a nuestros sentidos - son muy altas en esta etapa, de tal modo que, al ser volátiles, pueden ser inhaladas mutuamente o percibidas en la pupila de nuestro compañero. Entonces, los cerebros que hasta ese momento eran de él y de ella, ahora llegan a ser uno solo. Los altos niveles de oxitocina, la hormona del amor, puede hacer pasar desapercibido los defectos y fallas de cada uno. Pero, esta etapa de “profundo placer” llega a su fin embargo, y se inicio a una nueva etapa biológica en la relación.
Etapa 2: La desilusión
Después de algunos meses o inclusive un año, la química del cerebro y nuestras hormonas comienzan a cambiar, y nuestro “cerebro pensante” - la corteza cerebral – nos permite observar que nuestro cónyuge también es susceptible de cometer errores. Es así como, a veces empezamos enojarnos, o a sentir angustia, el uno con el otro. Por eso nuestra relación podría resquebrajarse si nos casamos justo en la etapa del Romance.
Por ejemplo, en ciertas situaciones, cuando ella vea a su esposo tendido en el sofá mirando con gran entusiasmo un partido de football en lugar de mimarla, podría preguntarse: “¿Qué estará pensando?”. Y, puede sentirse rechazada, sobre todo porque él ya no le dice lo que siente/ es tan abierto con sus sentimientos.
Él por su lado, no puede entender por qué ella siempre lo está criticando en todo aún en los detalles más insignificantes. Ellos ya tienen varios años juntos, es probable que ya tengan un hijo. ¿Qué otra cosa podría ella pedir? Él siente que está haciendo algo mal, pero no sabe cómo solucionarlo.
Las sustancias químicas del cerebro que en la etapa del romance ocultaron los errores ahora se han desvanecido, como si ahora se hubiera levantado el tapete de la verdad y hubiera quedado al descubierto el polvo de los defectos. ¡Qué fácil es pensar ahora hay algo malo con nosotros mismos o nuestra pareja¡ ¡Qué fácil de decir, "Él / ella no es la persona con quien me casé ".
Pero esta desilusión es normal en esta etapa que se genera por el efecto de los químicos del cerebro. También constituye un paso importante que ayudará a los dos mundos diferentes a establecer una unidad para toda la vida.
Etapa 3: Lucha de poder
Por lo general, las personas pelean cuando están decepcionadas por no poder cambiar al otro o por no poder hacer que éste (a) sea como fue en la etapa del romance. Pero la lucha por mantener viva esta etapa a pesar del amor mutuo, se vuelve más complicada en razón de que ambos cerebros piensan, actúan y se comportan de manera única y diferente.
Esta situación es complicada. Además las parejas que están ciegas por la lucha por el poder no se dan cuenta de que estas diferencias pueden ser una pieza clave para que el matrimonio dure toda la vida.
Después de que el romance retoma el terreno en la relación, el hombre puede querer más independencia y la mujer más contacto social. Aunque esta tendencia se fundamenta en patrones de conducta aprendida y roles de género, la testosterona y el estrógeno son hormonas determinantes que marcan estas diferencias entre el hombre y la mujer.
¿Cómo afecta esto en el matrimonio? Bueno, una de las principales razones por las que nos criticamos/ agarramos el uno con el otro mutuamente sin piedad durante la etapa de lucha por el poder está en nuestras actitudes diferentes hacia la independencia conyugal.
No debe sorprendernos que los primeros matrimonios que acaban en divorcio duran un promedio de 7 a 8 años- todo el tiempo que se invirtió tratando de cambiar a la otra persona. Aunque nuestra naturaleza ya no nos permite dar vuelta atrás y recuperar la etapa del romance, podemos seguir avanzando en el ciclo de la vida a fin de construir una etapa donde el amor conyugal finalmente se descubra a sí mismo y que salga a la superficie, como hombres y mujeres, pero amantes al fin.
Independencia Conyugal
Etapa 4: El despertar
Muchas parejas no se han dado cuenta de un paso importante que está presente antes de la separación. Durante la etapa del Romance, la Desilusión y la Lucha por el poder, el hombre y la mujer se fusionan a tal punto que han llegado a perder su propia individualidad. Pero ahora el hombre puede ver la necesidad de comunicación, el romance apasionado o inclusive toda actitud hacia el hogar por parte de su esposa como algo trivial y sin importancia/como una perdida de tiempo. La esposa, por su parte puede ver los hábitos de su marido, aficiones, problemas del trabajo y la necesidad de independencia como algo nocivo o egoísta. En esta fase, la pareja despierta a la conciencia de que ellos han estado tan cerca el uno del otro que ha afectado la salud psíquica de la relación y urge separarse. Esta separación no busca el divorcio sino la comprensión. En esta nueva etapa, el cerebro pensante anula las respuestas emocionales que podrían causar conflicto y resentimientos que devienen de la separación.
Un hombre podría dar un paso atrás y no decir nada cuando ve a su esposa a hacer algo que le moleste. Una mujer en cambio, siempre es más abierta. Ella podría decir, “digo lo que pienso, si algo me molesta”.
Después de todo, los hombres han llegado a comprender que las mujeres tienen razón: una relación está condenada al fracaso si no hay una buena comunicación y apertura. Pero los hombres también tienen razón: una relación puede fracasar si no hay suficiente independencia.
Cuando en la relación, el hombre y la mujer están muy alejados el uno del otro ese amor maravilloso que existió al comienzo está condenado al fracaso. Pero también, el estar demasiado cerca impide que el otro sea él mismo o ella misma y dificulte la convivencia/supervivencia. Entonces, la clave de un matrimonio exitoso es conocer bien los puntos fuertes en la química de la pareja.
Etapa 5: Una Relación de por vida
El equilibrio entre las formas prototípicas de la relación entre el hombre y la mujer es un estado de amor balanceado que he definido como Independencia Conyugal.
Cuando la Lucha por el Poder de la tercera etapa se acaba, y las estrategias del amor maduro alimentan la intimidad, es necesaria la independencia conyugal. El hombre y la mujer deciden vivir juntos, criar a los hijos, desean amar y ser amados, pero no porque se han convertido el uno en el otro sino porque han aprendido a ser felices siendo diferentes/ a partir de sus diferencias.
Promover la Independencia conyugal
Una pareja feliz en un matrimonio es aquella que desarrolla rituales de unión, como salidas en la noche, cenas familiares, hablar por teléfono o por correo electrónico cuando uno de ellos está de viaje. Estas costumbres van a ser la piedra angular del matrimonio. No tienen que estar juntos físicamente todo el tiempo. Ambos saben que los rituales de unión será el soporte espiritual del amor cuando la vida se torne difícil y estresante.
Una pareja feliz también es aquella que practica la amabilidad y la cortesía con los demás en al menos el 95 por ciento de sus interacciones. Quizás no haya nadie que merezca mejor trato que el propio cónyuge, pero cuando estamos enfrascados en La Lucha por el Poder, desahogamos toda nuestra ira en él o ella. Los lóbulos frontales nos permiten actuar con madurez en tanto que nos damos cuenta de que un matrimonio feliz tiene su fundamento en el valor de la bondad.
Una pareja feliz en un matrimonio es aquella que busca solucionar los problemas en lugar de dejar que las cosas se acumulen. Es obvio que se enojen y discutan, pero también deben asegurarse de pedir disculpas por su egoísmo. Si es necesario, deben pedir ayuda a amigos, familiares o profesionales.
Proteger la Independencia conyugal
Un matrimonio que protege la I. C. aprecian las extravagancias y diferencias del uno al otr, sobre todo en el aspecto masculino y femenino. Tal vez él se apodere del control remoto cuando están viendo la TV. Ella, en lugar de reaccionar, se ríe. O tal vez quiere hablar de sus sentimientos con él, que entiende lo importante que es para ella como una mujer y se toma el tiempo para escuchar.
Ambos comparten diferentes grupos de amigos, por lo general, mujeres en el entorno de ella y hombres en el entorno de él, y se animan mutuamente en estas amistades. Con los años se van dando cuenta que aunque su cónyuge es su mejor amigo, siempre hay alguien más que puede darle apoyo emocional si lo necesita.
Ambos se permiten actividades individuales. Por ejemplo, un proyecto especial, un pasatiempo, un deporte y toda forma de socializar que es muy importante para cada uno, y que el otro ayuda a promover. De esta manera, cada cónyuge tiene su propio espacio, tiempo y actividad que le da sentido y fuerza.
Hay un enorme valor al saber que sus sentimientos hacia los demás tienden a cambiar con el tiempo y que el cambio es normal. La química del cerebro juega un papel, y no tiene sentido en la lucha contra ella. En su lugar, que la biología te guían hacia la comprensión y el amor natural, a largo plazo. Después de todo, los seres humanos son criaturas de la naturaleza y la naturaleza es muy sabia por cierto.

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